Viaje desastre

He visto algún comentario pero de momento nadie ha escrito una entrada sobre el viaje, así que empiezo yo. En términos generales lo calificaría como un viaje desastre. La cosa empezó a torcerse cuando vi las predicciones del clima para ese finde. Ya sabía que tendría que llevar la capa (a pesar que pesa mucho), ropa abrigada, gorro, guantes y posiblemente hacerle frente a unas jornadas de tiempo desapacible y desagradable. Antes de salir ya comenté con mi jefa sobre posibles "plan B" según lo que ocurriera. De entrada decidí que en este viaje tendríamos que mantener el grupo un poco más junto, por si era necesario tomar una decisión de parar o darnos media vuelta y regresar en caso que las condiciones climáticas fueran demasiado adversas y hasta peligrosas. El plan era caminar casi 50 Km durante el fin de semana y terminar cruzando los Montes de Oca, un puerto de montaña importante, ya que hay como 13 Km en los que no hay ningún pueblo y se camina lejos de la carretera y si nos pillara una ventisca por allí podría ser fácil perderse. No obstante, es una de las partes más bonitas del Camino, se vive la experiencia de ser un peregrino, allí sí se siente uno alejado de la vida rápida y caótica de la ciudad.
Pues resultó que la nevada el jueves por la noche fue muy fuerte y la nieve se acumuló, pero en los próximos dos días, al llover y bajar la temperatura empezó a derretirse y eso fue más que nada lo que nos paró los pies, nunca mejor dicho. Después de andar como 11 Km en lodo está uno tan cansado como después de andar 20 Km en condiciones normales. El lodo tan mojado hace succión cada vez que pisas y levantar el pie cuesta un esfuerzo mayor que lo normal, además se te va pegando poco a poco a la bota y eso hace que lleves un peso extra en cada pie. Casi que lo peor, en mi opinion, es que tienes que ir mirando con mucho cuidado donde pisas para no meterte en un charco que te hundas hasta la rodilla y por consiguiente ni siquiera puedes disfrutar del paisaje. Al fin decidimos no cruzar el puerto de los Montes de Oca, especialmente después que un hospitalero nos comentó que además del lodo, seguro que al subir más arriba habría nieve profunda, ya que por esa parte del Camino no hay campos sembrados y no pasan tractores u otra maquinaria agrícola que ayuda a quitar un poco la nieve y al menos abre un sendero por el que se puede transitar. Como si esto no fuera suficiente una estudiante se enfermó, tanto como para necesitar asistencia médica, y eso creo que es lo peor que le puede pasar a un peregrino, enfermarse y estar mal cuando está lejos de casa, teniendo que compartir el espacio y los baños con tanta gente.
A pesar de todo esto creo que hubo algunas lecciones importantes y positivas que al menos yo aprendí en este viaje, una de ellas sobre la disponibilidad y amabilidad de los servicios médicos en un pueblo pequeño de la provincia de Burgos. Una doctora y una enfermera que se desplazaron hasta el albergue de peregrinos a medianoche, con el equipo y medicamento necesarios para prestar ayuda a alguien que la necesitaba. La casualidad que el hospitalero se fuera a Madrid en autobús al día siguiente y se ofreciera para acompañar a la estudiante enferma y estar pendiente de ella. En fin, pequeños favores que se agradecen cuando las condiciones son tan negativas. Ya veremos qué piensan los estudiantes sobre este viaje y si están de acuerdo que fue tan desastroso. De momento aquí pueden ver mis fotos, unas de Inés, unas panorámicas de Kip, y también un par de videos en los que se puede apreciar el deshielo y la inundación que había en los caminos:
http://flickr.com/gp/9269212@N02/BiKN5x
Y gracias a la foto de Erica, con la que comienzo este blog. Sí, soy yo debajo del bulto que hace la capa, haciendo penitencia bajo la lluvia fina que nos empapó durante todo un día.



Miguel dijo
Si he de ser sincero, me preocuparon mucho las predicciones meteorológicas antes de vuestra partida. Incluso estuve tentado de llamar a Lena, pero finalmente no lo hice pues estaba seguro de que su larga experiencia en el Camino y su responsabilidad harían un buen trabajo. Y así resultó.
Que el viaje fue duro es evidente, pero aún sin haber participado en él, no creo que pueda considerarse un desastre. Tal vez una experiencia diferente a la esperada y sin duda difícil, pero no creo que nadie de los participantes se arrepienta de haber estado allí. Al menos lo que he leido hasta el momento (Erica) apunta en otro sentido bien distinto. Al fin y al cabo, de todo cabe extraer una lectura positiva.
16 Marzo 2009 | 01:34 PM