Otro enero, otro comienzo de semestre y una nueva oportunidad de compartir el peregrinaje virtual y real de la clase sobre el Camino de Santiago con un grupo de estudiantes. Cualquiera diría que ya es una rutina cada año cuando llego a este momento y empiezo a organizar las fechas, los entrenamientos y los viajes, pero es inevitable que me vuelva a emocionar y a sentir ilusión y curiosidad. ¿Cómo reacciónarán los estudiantes? ¿Qué pensarán? ¿Qué escribirán? ¿Será una experiencia que cambie sus vidas o simplemente una clase más entre las doce obligatorias? No lo sé pero me hace ilusión el poder ir respondiendo esas preguntas poco a poco, es un verdadero privilegio el poder compartir esta vivencia con ellos y cada año vuelvo a recuperar la ilusión por participar en esta aventura. ¡Ultrella peregrinos!