Soy ciudadana estadounidense. Llevo más de 16 años viviendo en España. Considero que votar en las elecciones es un deber (casi una obligación) y un privilegio cívico. Por consiguiente ya es la quinta vez que voto a distancia en elecciones presidenciales de los EEUU: 1992, 1996, 2000, 2004, y 2008. Y digo la quinta porque ya he votado esta vez. Mi boleto me llegó por correo hace como unos diez días, ya lo rellené y esta misma semana lo envié por correo certificado de vuelta al estado donde estoy registrada. La emoción de las elecciones se siente también cuando uno está lejos. Tanto los Demócratas como los Republicanos tienen organizaciones que les representan en el extranjero, www.democratsabroad.org y www.republicansabroad.org y organizan debates, discusiones, fiestas y todo tipo de actividades para animar a los ciudadanos en el extranjero a que participen y voten también. Este sábado en la Casa de América en Madrid retransmitirán el último debate entre McCain y Obama seguido de discusón entre representantes de Democrats Abroad y Republicans Abroad. Aquí en Middlebury estamos preparándonos también para el miércoles 5 de noviembre poder tener una tele montada transmitiendo CNN en inglés, versión estadounidense, todo el día para que los estudiantes puedan ver lo que va pasando respecto a los resultados. Es que con el cambio de hora aquí en Europa hasta cerca de las 3 de la madrugada no se empezarán a saber los verdaderos resultados cuando cierren las urnas en la costa este, y según como vaya la cosa, y si es un poco reñida, puede que pasen bastantes horas y no sea hasta el miércoles por la tarde o noche que se sepa quién ha ganado.