el verano se acaba
El verano middleburiense se acabó, creo que con bastante éxito y buen rollito. El final de mi verano fue bastante atareado por razones personales, pero ya me encuentro otra vez en casita, en Madrid, y nuevamente trabajando para el programa de Middlebury en España. Tenemos un grupo de estudiantes geniales este año, parece que va empezando bien la cosa y yo me alegro mucho de estar de nuevo aquí en casa. Ahora que empieza a refrescar por las noches comiezo yo a echar de menos a los calores middleburienses de los que tanto me quejé hace a penas unas semanas atrás. Lo que hace falta aquí en Madrid es que el verano siga por seis o siete semanas más, pero que llueva, que llueva café, o agua, o vino blanco, pero que caiga algo líquido del cielo, que es tan triste ver lo seco que está todo. Si solamente de New Orleans nos pudieran mandar un poquito de esa agua que les ha inundado para regar un poco los campos de la meseta...
