En Middlebury este verano está haciendo bastante calor. Hay una humedad también que te hace sentir como si estuvieras en medio de una especie de sopa espesa y caliente. A medida que sudas más y más tus movimientos se hacen más lentos y percibes que poco a poco tu cerebro se va derritiendo. Sientes que en breve lo que antes era tu persona será solamente un triste charquito.
Bueno, cuando yo me estoy quejando de calor, eso significa que la mayoría de los otros seres humanos ya se están desmayando de deshidratación y golpes de calor.
¿Sabe alguien como hacer una danza del frío? Sé que los nativos norteamericanos hacían una danza de la lluvia, pero ahora nos vendría bien una danza del frío… bueno, no tanto, digamos que del fresco.
A ver si el clima de Vermont nos trata con un poco más de bondad y se decide a refrescarnos un poco. Lo dicho, saludos calurosos.