Categoría: Camino de Santiago 07
18 Mayo 2007
Al fin llegó el momento de hacer el Camino. Todo el entrenamiento y preparación terminó y nos convertimos en peregrinos. Primero un viaje corto de dos días y un par de semanas más tarde un viaje más largo de seis días, en mi caso, para hacer un total de 150 kilómetros en el Camino de Santiago.
Otra credencial, esta vez con 19 sellos que recuerdan mi andadura en la primavera del 2007.
Otra Compostela, escrita en latín, que testifica que hice, como mínimo, los últimos 100 kilómetros de peregrinaje.
Otra pequeña libreta con un diario contando de las vivencias y experiencias de esta última aventura middleburiense.
Y otra vez lo mejor del Camino ha sido la gente. Conocer nuevas personas y charlar del peregrinaje, conocer mejor a los alumnos y discutir sobre si hacerse un tatuaje con la concha de Santiago o escuchar una historia fantástica sobre un pingüino robado.
Gracias a todos los que han cooperado con tantos aspectos del viaje que ha sido esta clase. Ha sido un placer trabajar, caminar y peregrinar con ustedes. ¡Ultrella!
Un par de imágenes del último viaje:
Señales de la primavera, me encantan esas florecillas azules
Lo mejor para pies cansados es un arrollo gallego de esos de agua helada
Shawna, Christie, Aaron, Maureen y Sarah a 50 Km de Santiago
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13 Abril 2007
Maureen escribió una bitácora titulada "No vas a caminar solo". http://www.espacioblog.com/maureenlothrop/post/2007/02/04/no-vas-caminar-solo#comentarios
Para mi este concepto es un poco un dilema porque creo que hacer el Camino también es algo muy individual, nadie puede caminar por ti, nadie puede cargar tu mochila, a veces no hay nadie ni nada que te dé ánimo para seguir adelante cuando te encuentras cansad@, mal, está lloviendo, un perro casi te muerde y cuando llegas al albergue está lleno y tienes que caminar 7 km más para llegar al otro.
Aunque vayas en un grupo de gente o con tu pareja, o con alguien que acabes de conocer, siempre hay una parte integral que es TU responsabilidad, es un poco como nacer y morir, son cosas básicas que haces solo y que nadie puede hacer por ti.
Pero a pesar de esa soledad esencial y que considero tan importante para encontrarte contigo mismo, nunca estás sol@, siempre hay otra gente, incluso en invierno cuando eres el único peregrino en el albergue, puedes ver la huellas que han dejado otros peregrinos en forma de algo de comida que dejan
para compartir con alguien que llegue hambriento, de una nota de ánimo
en el tablón de anuncios, de una postal enviada desde Santiago después
de llegar dando las gracias al hospitalero, de un cura que te da una
bendición especial y aunque seas ateo eso te hace sentir mejor.
Y esa solidaridad la sientes en cada momento del Camino y te ayuda a
sentir ánimo el saber que tantas personas han pasado por lo mismo que
tu, a tener algo en común con ellos y a seguir adelante bajo el espíritu de "ultrella".
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26 Febrero 2007
22 Febrero 2007
Erika Liebel, en su bitácora del 4 de febrero (http://www.lacoctelera.com/erika_campus-stellae/post/2007/02/04/la-curiosidad-alrededor-del-camino#comentarios) habla un poco sobre la religión, el cinismo que ella misma siente ante las mentiras que se han creado alrededor de Santiago, la manipulación del clero, y también el espiritualismo contemporáneo y de Nueva Era que se ha puesto de moda últimamente. Además de contestar con un comentario, porque me parecen asuntos muy interesantes, creo que este tema se merece que lo mire un poco más y que escriba al respecto. En mi opinión hacer el Camino te aleja de la vida moderna con su velocidad, búsqueda de satisfacción inmediata, miles de gestiones diarias, y crea un cambio radical en tus prioridades. Estas cambian drásticamente porque mientras estás peregrinando tu vida se centra en: 1) andar 2) comer 3) encontrar un sitio adecuando y seguro donde dormir. Cosas tremendamente básicas pero muy importantes hasta para tu supervivencia. Las cosas materiales pierden valor (ver bitácora de Melissa Axelrod del 21 de febrero: http://www.lacoctelera.com/maxelrodcamino/post/2007/02/21/muy-poco-#c1694558) y de pronto se convierten en una carga pesada que llevas en la espalda y que tratas de hacer lo más ligera posible. Empiezas a deshacerte de ellas porque te das cuenta lo poco que valen y que no compensa cargarlas. Pasas horas andando, muchas veces en soledad, incluso aunque hagas el Camino con otra gente (yo recomiendo mucho que se ejercite la soledad y que se esté con uno mismo), y tienes tiempo de pensar, de filosofar, de conocerte mejor a ti mismo, de examinar tus valores básicos de aprender cómo reaccionas ante las situaciones que van surgiendo, sean buenas o malas, sea para ayudar a un extraño o aceptar el favor que te hace y lo que comparte contigo. A veces se complica la vida cuando llueve, cuando un albergue está cerrado o lleno y tienes que seguir andando y estás agotad@, cuando te salen ampollas en los pies y surcos en los hombros por la mochila. Pero la perseverancia, el cumplir tu meta, el ánimo de los otros peregrinos te ayuda a seguir adelante. Y sigues, y te descubres a ti mism@ y lo que eres capaz de hacer. Para mí, que también soy un poco cínica y anticlerical, ése es el gran encuentro espiritual del Camino, el encuentro contigo mismo, con lo más profundo de tu ser.
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19 Febrero 2007
13 Febrero 2007
Como pueden ver por las fotos adjuntas hizo un día fantástico, fueron nueve estudiantes (uno de ellos que ni siquiera está matriculado en la clase), caminamos como dos horas y media, lo pasamos muy bien.
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5 Febrero 2007
¿SIN GUIA!?! En efecto, hay algunos que prefieren hacer el Camino sin antes haber adquirido un libro o guía o mapa o ninguna otra indicación exterior que pueda crear prejuicios o expectativas. Durante mi peregrinaje anterior y mis estudios sobre el Camino he leído y oído todo tipo de historias. De uno que hizo el Camino sin dinero; en cada sitio que paraba se ofrecía para hacer algo de trabajo a cambio de comida o alojamiento. De otro que fue a los sitios de peregrinación más importantes de la cristiandad (Jerusalén, Roma y Santiago). Conocí a dos que venían andando desde Bélgica y hasta llegar a cerca de España habían tenido que dormir en una tienda de campaña que cargaban también con sus mochilas porque no había albergues donde quedarse. De otros que han hecho el Camino de ida y de vuelta como en los viejos tiempos, y otros que lo han hecho descalzos... en fin, que hay gente para todo, y los hay que prefieren salir a caminar sin planificar nada y que el Camino cada día les dé lo que les quiera dar. La verdad que para alguien tan (¿cómo se dice "anal retentive" en español?) como yo la idea de hacer el Camino sin un libro guía práctico es bastante horrorosa y temible, pero precisamente en el Camino aprendí que es un concepto que tiene mucho valor, y más aún para mí porque me enseñó una lección importante y enriquecedora. Aprendí que si estás abierto a lo que te ofrezca el Camino vas a tener experiencias mucho más bonitas y provechosas y agradables que si te lo tomas como una competición o una misión militar en la que hay que cumplir 25 km todos los días, no importe lo que pase. Aprendí a dejar de ponerme metas kilométricas y a usar la guía como una simple fuente de información, especialmente para aprender sobre los lugares por los que iba a pasar o para tener una idea de las posibilidades a las que me enfrentaba. Pero que era mucho más interesante hablar y preguntar a la gente que me encontraba, a los voluntarios que trabajan en los albergues de peregrinos, a otros peregrinos que ya habían hecho el Camino más veces, a las personas mayores que estaban en el parque o la iglesia del pueblo. Ellos te pueden contar cosas mucho más fascinantes que lo que esté escrito en ningún libro y sus consejos también suelen ser muy valiosos. Creo que parte de lo que pasa es que en el Camino uno se desconecta del ajetreo, los quehaceres diarios, la velocidad, los medios de comunicación y tantas otras complicaciones del mundo moderno que la vida se vuelve bastante más sencilla y simple, lo cual te permite vivir y disfrutar de las cosas más básicas de una manera mucho más plena y gratificante. Y ese es el momento en que te das cuenta que hacer el Camino sin guía no es tan dificil ni tan temible como pensabas y comienzas a aceptar con gratitud lo que el Camino te ofrece cada día.
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29 Enero 2007
Hay tantas guías como hay peregrinos. En serio. Si vas preguntando a 20 peregrinos te van a contar 20 historias o a dar 20 consejos diferentes. Eso es lo que hace el Camino tan maravilloso y fascinante, como dijo Machado, "...caminante no hay camino, se hace camino al andar". Y es verdad, cada uno hace su Camino de Santiago y lo hace sobre la marcha. Pero no obstante, es importante tener una guía útil que te dé información adecuada y al día sobre aspectos prácticos del Camino. De estas también hay muchas, por eso es importante primero saber lo que a uno más le interesa y buscar una guía que lo tenga. Por ejemplo:
PLANOS / DISTANCIAS - aunque el Camino francés, el más conocido y utilizado, está bien señalizado es importante llevar algún tipo de plano o una guía que indique la secuencia de sitios y a qué distancia están uno del otro, o a qué distancia están todos de Santiago. También es importante saber el desnivel de subida/bajada para planificar cada jornada o tener una idea del reto físico al que se enfrenta uno cada día. Hay guías que traen los planos por separado en hojas impermeables, y permiten que uno no tenga que llevar el libro entero (que pesa más), hay otras que los incluyen poco a poco en las mismas páginas junto a las explicaciones de cada sitio y sus atracciones y monumentos.
ALBERGUES - es importante saber en qué poblaciones hay albergues de peregrinos (casi todas tienen, pero algunas no) y también a veces se hace importante saber si hay otras alternativas como un hostal, en caso que el albergue esté lleno y el próximo pueblo esté a una distancia que no sea conveniente caminar ese mismo día. Hay guías que también incluyen detalles sobre los albergues: si son privados o no, el precio para pasar la noche, las instalaciones que tienen, si hay cocina que se puede usar o no, si tienen lavadora de ropa, cuántas camas, etc.
OTROS DETALLES - por interés religioso y cultural es importante saber los monumentos que el peregrino va encontrando para poder planificar las paradas necesarias para mejor disfrutar de la arquitectura, arte y espiritualidad del Camino. Por interés práctico es necesario saber los pueblos que pueden tener tiendas, supermercados, restaurantes, cafeterías, farmacias etc. Así uno sabe si debe hacer la compra antes o puede esperar hasta llegar al próximo.
CONSEJOS - la mayoría de las guías incluye consejos sobre los aspectos prácticos del Camino: la mochila, el saco de dormir, la ropa, el bastón, etc. Siempre vale la pena leerlos y aprender y aplicar los que sean necesarios a cada uno.
SIN GUÍA - ¿se puede hacer el Camino sin un libro como guía práctica? ¿Qué piensas? Hablaré más de eso en el próximo artículo...
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