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La Coctelera

Viajes Middleburienses

mi diario sobre variados peregrinajes, algunos académicos y otros reales, con Middlebury en Vermont y España

8 Octubre 2010

Otoño 2010 y nuevos modos de transporte

Este verano cumplí 42 años, pero este otoño he recibido el regalo prometido para mi 40 cumpleaños.  Una moto.

Fue toda una experiencia.  Al regresar del verano y llevar ya más de un año con el carnet de conducir español, mi santo insistió en que ya era hora de cumplir su promesa y que empezáramos a buscar mi regalo, la verdad que él lo había intentado antes y yo había sido la que siempre había hechado marcha atrás o no había espabilado para sacar el carnet, y realizar la faena.  Al empezar a buscar online confirmé que con un carnet normal se puede llevar una moto de hasta 125 cc con lo cual nos enfrentamos a si comprar un moto tipo scooter o una moto clásica un poco más grande, que eventualmente pudiera servir para los dos ir a dar un paseo o viajes cortos.  Una cuestión bastante importante en todo esto es que soy muy bajita, y la moto que sea tiene que tener el asiento bastante bajo para que mis pies lleguen al suelo, de ahí a que las clásicas son una buena opción.  Después de visitar varios concesionarios y tiendas quedé completamente enamorada de la Suzuki Marauder, una moto clásica de 125 cc, pero poco después de tomar la decisión nos dimos cuenta que hay que tener el carnet español TRES AÑOS antes de poder llevar una moto de más de 50 cc y hasta 125 cc.  ¡Vaya frustración!  Así que al fin mi santo me compró una scooter Peugeot, V-Clic que poco después bautizó "La Pulguita", por eso de que es pequeña y oscura.  Ya me he gastado algo más en un supercasco, guantes y una chupa, que según un familiar es a prueba de balas.  Poco a poco ya me voy acostumbrando al tráfico madrileño y a recorrerlo sin carrocería, manteniéndome siempre alerta a lo que va a hacer cualquiera a mi alrededor que o no me ve, o pasa de mi.  Lo mejor es que tardo menos de media hora en llegar al curro, antes era una hora en metro, que gasto menos en gasolina que en abono mensual y que tengo una libertad de movimiento que hacía años no tenía.  De aquí a un año y medio o dos, me compraré la Marauder, o algo similar, ya tengo ganas de llevar algo con más potencia y capacidad.

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6 Octubre 2010

Camino 11-14 de marzo 2010

Fue un viaje genial.  El primer día visitamos la Catedral de Santo Domingo, coincidimos con el cambio de los animales, el gallo y la gallina que siempre tienen allí, por lo tanto pudimos oír el gallo, o los gallos, cantar muchísimo, eso dicen que es buena suerte para los peregrinos.  No sé si será verdad pero sl final fue un viaje mejor de lo que pensaba.  En primer lugar no llovió.  Estuvo nublado casi todo el tiempo, nevó un poquito los dos días, pero no llegó a llover, y tengo que admitir que la lluvia es de lo peor que hay en el Camino, al menos en mi opinión.   Ese día caminamos 22 Km hasta Belorado y el segundo día 24 Km hasta San Juan de Ortega, pensé que algún estudiante no estaría muy dispuesto a seguir a partir de Villafranca de Montes de Oca pero todos siguieron y mantuvieron un espíritu estupendo. Nunca me había quedado en el Monasterio de San Juan de Ortega y la verdad que no fue muy buena experiencia, uno o dos días antes se había roto la calefacción y aunque afuera no se estaba demasiado mal, en las habitaciones en las que dormimos hacía tanto frío que a uno el yogur que tenía en su mochila le amaneció congelado.  En serio.  Pero al menos gracias a eso no hubo chinches, hay que mirar lo positivo también, ¿no?  Hicimos la visita a Burgos fue guiada por Inés y también pasamos algo de frío, especialmente en la catedral, no obstante los comentarios de los alumnos durante y después del viaje fueron cálidos y gratificantes.

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2 Febrero 2010

El Camino 2010

Esto de escribir en La Coctelera se convierte en rutina.  Creo que escribo algo así como cuatro o cinco veces cada año.  El verano tiene una entrada obligada sobre las vacaciones o las anécdotas con la fauna en Florida y otra sobre la Escuela Española en Vermont.  En el otoño casi nunca escribo nada, pero al comenzar el semestre de primavera y la clase sobre el Camino de Santiago me encuentro de nuevo desempolvando mi cuenta en La Coctelera para animar a los alumnos a escribir en sus bitácoras y que vean algo sobre cómo puede funcionar esto.   Una vez que empiezo me animo y termino escribiendo varias entradas más sobre lo que ocurre durante los entrenamientos y viajes que comparto con los alumnos.

Pues este año es Xacobeo y voy a empezar mi bitácora 2010 con un enlace a una entrevista hecha el pasado 1º de enero cerca de Roncesvalles por EITB, la televisión vasca:  http://www.eitb.com/videos/noticias/sociedad/detalle/325896/este-ano-se-esperan-peregrinos-camino-santiago/

El "alemán con perfecto castellano" que entrevistan aquí es mi santo.  Hace ya varios años le contagié el gusanillo del Camino y ha ido haciendo trozos poco a poco.  A la hora de decidir qué íbamos a hacer para Año Viejo se nos ocurrió ir a Pamplona y que desde allí él pudiera hacer el comienzo del Camino desde Roncesvalles, una zona de España que no conocía y que, dicho sea de paso, es muy bonita.

Desde la primera vez que hice todo el Camino no había regresado a Roncesvalles.  Otras zonas del Camino cerca de Burgos, León y los últimos 112 Km hasta Santiago las he hecho varias veces, pero me encantó regresar a la zona del comienzo, y recordar la primera vez, hace más de diez años, que empecé esta aventura de peregrinajes y caminatas por la geografía y la cultura jacobea española.

Veremos qué nos depara el Camino para el 2010, pero ante todo: ¡Ultrella!

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11 Agosto 2009

El círculo del Coro de la Escuela Española

Este verano me apunté al Coro de la escuela española. No soy gran cantante pero soy una contralto más o menos estable, puedo leer música y lo más importante, me gusta, me tomo en serio lo de participar, colaboro, me enrollo y soy responsable en lo que respecta asistir a los ensayos y atender a las obligaciones que implique. Mucha gente se sorprendió de verme allí cantando en el concierto anoche porque me conocen desde hace años y nunca me han visto cantar y como me han preguntado pues aquí lo explico y lo cuento.

De niña y adolescente siempre canté en coros y grupos en la iglesia, también aprendí algo de piano y clarinete, el cual tocaba en la banda de Junior High y High School también. En la universidad ya me involucré con las lenguas y la historia, me fui a Europa por un año, colaboré con varios clubes y organizaciones, en fin, que no tuve mucho tiempo para estar activa en la música.

Pero cuando vine a Middlebury a comenzar el Master en la Escuela Española en el verano del 1992 me apunté a cantar con el coro. El director era Rafael Castillo y rápidamente nos puso a trabajar en dos canciones: Gaudeamus Igitur y Todos los bienes del mundo, ya que íbamos a cantar en la ceremonia que ocurriría a mitad del verano para otorgar el doctorado Honoris Causa a Octavio Paz.  Del concierto final, que fue en la Capilla Mead (el CFA no existía entonces), no me acuerdo muy bien, pero cantar para Octavio Paz y escucharle recitar su propia poesía, estando sentada en primera fila por estar en el coro, son recuerdos que nunca olvidaré.

En los años siguientes nunca tuve tiempo para volver a cantar con el coro. O tenía horas de oficina que coincidían con las horas de los ensayos, o estaba involucrada en otras actividades, como el Club de Senderismo, que ocupaban mi tiempo libre. Pero este verano, debido a varias circunstancias decidí volver a cantar con el coro y ha sido una experiencia muy gratificante. Debo admitir que después de la primera semana tuve miedo.  Me parecía que sonábamos fatal, que no había nada de equilibrio entre las cantidades de personas que cantaban cada voz, que no harmonizábamos bien y creí que el coro del 2009 iba a ser un desastre. Pero gracias al trabajo de un director extraordinario y dinámico, Paco Álvarez, y al esfuerzo de todos nosotros, creo que tuvimos un concierto muy bonito. Desde la entrada sorpresa, cantando un Padrenuestro en Quechua, en procesión, al ritmo de un bombo, hasta el Son de la loma final, que tanto gustó, que el público nos obligó a cantarlo otra vez.

Al terminar el concierto Paco nos pidió que siguiéramos ensayando esta semana. Nos han pedido que cantemos en el banquete final del miércoles y es una pieza nueva.  Vamos a cantar Gaudeamus Igitur.



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11 Agosto 2009

Calores, delfines y de nuevo en Vermont

Otro verano y regreso a la rutina de despedirme de mi casa, mi santo, mis amigos y mi familia y salir de España hacia los Estados Unidos. El irme allí implica ver otra vez a otros amigos y familia y colegas. Siempre es un momento un poco agridulce lleno de despedidas y bienvenidas.

En Florida está haciendo mucho calor, incluso para mi que soy muy friolenta y me gusta el calor. Pero el primer fin de semana en los EEUU me fui a Washington a visitar algunos amigos que hacía años no veía. Disfruté mucho de este viaje, me dio hasta nostalgia de Washington, había olvidado lo precioso que es y lo bien que huele. Los puertos de montaña que atravesé, Snoqualmie y Blewett, cada uno tiene su olor particular, por el tipo de pinos y árboles que crecen allí y no me acordaba lo que me gustaba ese olor.

Pero quizá lo más interesante que me pasó durante estas vacaciones fue otro encuentro inesperado con la fauna local de Florida. No, esta vez no fue con cocodrilos, esta vez vi muy de cerca unos delfines. Fue el domingo, día del padre en los EEUU, y mis padres y yo nos fuimos a la playa. Me apetecía mucho ir al mar y disfrutar un poco del agua y el sol, pero no me esperaba una sorpresa tan bonita. Estábamos los tres dentro del agua, la marea estaba bastante baja así que no llegaba mucho más arriba de la cintura cuando oímos que unas personas cerca de nosotros dijeron algo sobre delfines. Miramos en la dirección que señalaban y vimos también los lomos de tres delfines que salían y se sumergían entre las olas suavemente.Siguieron de largo hacia el interior del canal (entre dos islas, muy cerca del faro Ponce) pero resultó que un poco detrás venían más delfines aún. Tan cerca , quizá unos 10 metros, que les oímos respirar y vimos el vapor que salía de sus espiráculos. Vale, admito que es una palabra grande y que no la conocía hasta que la acabo de buscar en el diccionario ahora mismo.

Ya de nuevo en Vermont me he encontrado con un clima bastante fresco y lluvioso y algunos cambios por el campus. De momento los que más me gustan son dos. En primer lugar las mejoras en el aspecto y la comida que ha habido en el comedor Proctor. Y en segundo que en varias zonas del campus han dejado de cortar el cesped. Esto es por dos razones, una ahorrar recursos y mano de obra y otra ser un campus más "verde". Me encanta cuando paso por allí todas las mañanas y veo la irregularidad en la altura de las diferentes plantas y siento el olor suave y dulce de las flores silvestres.






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28 Junio 2009

El fin de otro Camino

Comencé esta entrada hace más de un mes y nunca la terminé. Por disciplina me obligo a hacerlo ahora aunque no me apetece mucho y quizá nadie la vea.

Pues, en resumen, esta primavera hice por tercera vez los últimos 112 Km hasta Santiago de Compostela. Dos estudiantes graduados coincidieron más o menos conmigo y aunque uno de ellos empezó mucho antes, en días y en kilómetros, terminamos todos el mismo día.

Pasear por los sitios que he recorrido tres años seguidos tiene algo de "deja vu", pero a la misma vez también siempre hay cosas nuevas, por ejemplo, por primera vez vi varios de estos lagartos tan coloridos de cuerpo verde, cabeza azul, lunares negros. Todos con una pinta saludable, gorditos y muy ágiles, me fue difícil conseguir una foto.


Por desgracia entre las cosas nuevas este año me enfrenté por primera vez a otro aspecto de la fauna peregrina: las chinches. Creo que me pillaron en dos sitios diferentes y les ahorro las fotos porque son verdaderamente grotescas, hubo una que me picó en la ceja y causó que se me inflamara todo el ojo y parte de la cara. Lo dicho: grotesco.

Pero a pesar de las cosas desagradables pude disfrutar de las flores y el paisaje gallego a final de la primavera, eso siempre es una delicia. Y entre las cosas nuevas me di cuenta de un letrero que me pareció muy gracioso en Portomarín. No me había fijado en él antes, es un letrero que anuncia el negocio de la familia Yañez, supongo, y anuncia "Muebles / Funeraria / Confecciones / Calzados". Me llamó la atención como puede ocurrir que en un pueblo pequeño una sola familia o un solo negocio termina ocupándose de varias cosas que a veces no tienen nada que ver entre sí.


Otra cosa nueva este año fue que la cuarta Compostelana que obtengo, por primera vez, tiene mi nombre real. Me llamo Lena y ya estoy acostumbrada a que en España con frecuencia me digan "Elena", pero al llegar a Santiago por primera vez resultó que no había equivalente latín para mi nombre. Entonces siempre han buscado una alternativa, creo que tengo una Compostelana que tiene "Maria Magdalena" y otra "Helena". Pero este año la chica que me atendió en la oficina del peregrino ofreció poner mi nombre tal cual, como está en el certificado de nacimiento y como mi madre pretendía que me llamara.

Para terminar quiero agradecer a todos los estudiantes este año; fue interesante, a veces un poco desastre, pero siempre disfruté mucho de trabajar con ellos, y en especial a Kip y a Juanito que me permitieron compartir un poco esta última experiencia con ellos: fue un placer peregrinar con ustedes chicos, ¡Ultrella!


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16 Marzo 2009

Viaje desastre

He visto algún comentario pero de momento nadie ha escrito una entrada sobre el viaje, así que empiezo yo.  En términos generales lo calificaría como un viaje desastre.  La cosa empezó a torcerse cuando vi las predicciones del clima para ese finde.  Ya sabía que tendría que llevar la capa (a pesar que pesa mucho), ropa abrigada, gorro, guantes y posiblemente hacerle frente a unas jornadas de tiempo desapacible y desagradable.  Antes de salir ya comenté con mi jefa sobre posibles "plan B" según lo que ocurriera.  De entrada decidí que en este viaje tendríamos que mantener el grupo un poco más junto, por si era necesario tomar una decisión de parar o darnos media vuelta y regresar en caso que las condiciones climáticas fueran demasiado  adversas y hasta peligrosas.  El plan era caminar casi 50 Km durante el fin de semana y terminar cruzando los Montes de Oca, un puerto de montaña importante, ya que hay como 13 Km en los que no hay ningún pueblo y se camina lejos de la carretera y si nos pillara una ventisca por allí podría ser fácil perderse.  No obstante, es una de las partes más bonitas del Camino, se vive la experiencia de ser un peregrino, allí sí se siente uno alejado de la vida rápida y caótica de la ciudad.

Pues resultó que la nevada el jueves por la noche fue muy fuerte y la nieve se acumuló, pero en los próximos dos días, al llover y bajar la temperatura empezó a derretirse y eso fue más que nada lo que nos paró los pies, nunca mejor dicho.  Después de andar como 11 Km en lodo está uno tan cansado como después de andar 20 Km en condiciones normales.  El lodo tan mojado hace succión cada vez que pisas y levantar el pie cuesta un esfuerzo mayor que lo normal, además se te va pegando poco a poco a la bota y eso hace que lleves un peso extra en cada pie.  Casi que lo peor, en mi opinion, es que tienes que ir mirando con mucho cuidado donde pisas para no meterte en un charco que te hundas hasta la rodilla y por consiguiente ni siquiera puedes disfrutar del paisaje.  Al fin decidimos no cruzar el puerto de los Montes de Oca, especialmente después que un hospitalero nos comentó que además del lodo, seguro que al subir más arriba habría nieve profunda, ya que por esa parte del Camino no hay campos sembrados y no pasan tractores u otra maquinaria agrícola que ayuda a quitar un poco la nieve y al menos abre un sendero por el que se puede transitar.  Como si esto no fuera suficiente una estudiante se enfermó, tanto como para necesitar asistencia médica, y eso creo que es lo peor que le puede pasar a un peregrino, enfermarse y estar mal cuando está lejos de casa, teniendo que compartir el espacio y los baños con tanta gente.

A pesar de todo esto creo que hubo algunas lecciones importantes y positivas que al menos yo aprendí en este viaje, una de ellas sobre la disponibilidad y amabilidad de los servicios médicos en un pueblo pequeño de la provincia de Burgos.  Una doctora y una enfermera que se desplazaron hasta el albergue de peregrinos a medianoche, con el equipo y medicamento necesarios para prestar ayuda a alguien que la necesitaba.  La casualidad que el hospitalero se fuera a Madrid en autobús al día siguiente y se ofreciera para acompañar a la estudiante enferma y estar pendiente de ella.  En fin, pequeños favores que se agradecen cuando las condiciones son tan negativas.  Ya veremos qué piensan los estudiantes sobre este viaje y si están de acuerdo que fue tan desastroso.  De momento aquí pueden ver mis fotos, unas de Inés, unas panorámicas de Kip, y también un par de videos en los que se puede apreciar el deshielo y la inundación que había en los caminos:
http://flickr.com/gp/9269212@N02/BiKN5x

Y gracias a la foto de Erica, con la que comienzo este blog.  Sí, soy yo debajo del bulto que hace la capa, haciendo penitencia bajo la lluvia fina que nos empapó durante todo un día.

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25 Febrero 2009

Más entrenamiento y bitácoras

El sábado antepasado tuvimos el segundo entrenamiento.  Caminamos poco más de dos horas con un tiempo buenísimo. Por desgracia se me olvidó llevar la cámara así que no hay pruebas, pero el sábado pasado sí la llevé.  Otra vez nos hizo un tiempo estupendo y cuatro estudiantes y yo pasamos poco más de tres horas andando y recorriendo todo el perímetro de la Casa de Campo.

Después de una hora y cuarto andando paramos a descansar unos minutos, no faltó mucho rato para que todos nos pusiéramos las chaquetas otra vez, andando bajo el sol hacía calor pero a la sombra de los árboles la temperatura bajaba considerablemente.  Poco más de una hora más tarde paramos otra vez para comer, esta vez en la zona de mesas de pic-nic que hay en el área donde estuvo la antigua Casa de Vacas.

Desde la semana pasada ya los estudiantes han empezado a escribir en sus bitácoras y me está encantando lo que leo.  Me alegro mucho que Carlos haya usado una de las entradas como portada del boletín semanal el viernes pasado porque es muy interesante ver las opiniones de los estudiantes y me gustaría que más personas pudieran leer lo que escriben.  Me encanta ver como se desarrolla el interés por todos los conceptos que rodean el Camino de Santiago, que son muchos, y como algunos ya traen el espíritu de peregrino desde siempre como parte de la filosofía de sus vidas. ¡Ultrella!

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Nací en Cuba pero mi vida se divide entre tres países: Cuba, Estados Unidos y España. Estoy en Madrid desde 1992, es donde más tiempo he vivido y donde me siento en casa. En mi tiempo libre me gusta leer, caminar y hacer actividades al aire libre como hacer senderismo o ir a la playa en verano y esquiar en invierno. También me gusta viajar y he tenido la suerte de poder hacerlo bastante. Esta bitácora es una especie de diario de varias actividades académicas y cocurriculares en las que participo con Middlebury College, tanto en Vermont como en Madrid. De vez en cuando también hay alguna entrada o reflexión de caracter más personal.

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